Ecologistas en Acción de Castilla-La Mancha ha advertido de “la desprotección” del “valioso” territorio de interés ecológico de la finca ‘La Caminera’ de Torrenueva (Ciudad Real) con la autorización del proyecto de construcción de un aeródromo en esta ubicación por parte de la Comisión Provincial de Urbanismo y la previa declaración de impacto ambiental positiva de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente.

“El visto bueno a la calificación urbanística y construcción de un aeródromo privado de 1.500 metros de pista en un lugar de elevado interés ecológico, un mosaico de monte mediterráneo, cultivos agrícolas y pastizales, colindante con la Zonas Especiales de Protección para las Aves (ZEPA) ‘Áreas esteparias del Campo de Montiel’, se encuentra dentro de una zona de dispersión de águila imperial ibérica y de un área de reintroducción del lince ibérico”, ha aseverado la organización verde en una nota de prensa.

En este sentido, Ecologistas ha recriminado que la concesión de los permisos al aeródromo es “el último capítulo de una oscura trama de irregularidades que arrancó hace más de diez años, cuando varias organizaciones conservacionistas alertaron de la construcción de un complejo hotelero de lujo y un campo de golf anexo” en esta zona.

Ecologistas en Acción de Ciudad Real ha recordado que denunció en su día “el carácter ilegal” de las obras, así como la misma concepción del proyecto al haberse fragmentado en dos: uno para el hotel y otro para el campo de golf, “una tramposa argucia para sortear mejor los trámites ambientales”.

“Finalmente el hotel fue autorizado, aunque a fecha de hoy se encuentra cerrado por deficitario. Las dos declaraciones de impacto ambiental negativas del campo de golf no han bastado para impedirle funcionar, promocionándose muy bien en eventos turísticos, a la espera de su definitiva autorización”, ha apuntado la organización en defensa del medio ambiente.

ELECTROCUCIÓN RAPACES

“Los incumplimientos e irregularidades en La Caminera han sido sistemáticos y continuos”, ha señalado Ecologistas en Acción, que han puesto como ejemplo de esto “una medida compensatoria a la construcción del hotel que se impuso a Promociones Sagemar S.A. como es la modificación de un tendido eléctrico al constituir un punto negro para la electrocución de rapaces en peligro de extinción, como el águila imperial ibérica y el águila perdicera”.

El empresario al frente de la mercantil, el catalán Salvador Salles, “no solo desobedeció la ejecución de esta medida compensatoria, sino que además impidió que el tendido eléctrico fuese corregido por otras vías”.

“Tras la muerte de más de diez águilas perdiceras y cinco águilas imperiales en los últimos años, además de decenas de otras aves amenazadas, el tendido sigue causando bajas, sin que el empresario haya sido sancionado, a pesar de las intervenciones del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) motivadas por denuncias interpuestas por Ecologistas en Acción-Ciudad Real”, ha sostenido.

Por todo ello, Ecologistas insiste en que con las autorizaciones concedidas por las diversas administraciones de las que depende la regularización de la infraestructura y la actividad contemplada, “probablemente se premia el fraude de ley, así como el daño al medioambiente y al procomún, todo con la connivencia y negligencia del Gobierno regional”.

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