Otros tiempos, otras crisis

—Tú, hijo mío, quédate aquí hasta que yo vuelva —me dijo mi padre— porque si estos señores son medianamente compasivos y quieren, espero que no tardándose mucho me dejen volver. (Los "señores" a los que se refería eran una pareja de la guardia civil).

Solo en la quintería por Andrés Cañas

Al mediodía, preparando algo de comer, oigo ladrar al perro y una persona que se acercaba a la quintería dijo en voz alta, ¿Quién vive? —era el grito acostumbrado— y añadió: ¿Se puede?.

Acobardados por Andrés Cañas

No recuerdo si eran las últimas horas de aquél día o las primeras del siguiente. Tampoco recuerdo si estábamos en mayo o en junio. Era, eso sí, el año 1938 a unos diez u once meses para el final de la guerra civil (1936-1939).